Hay canciones que producen un quiebre. Entre ellas, la que
podemos rastrear como la primera canción publicada de Elvis Presley.
En agosto de 1953, el joven de 18 años, ya había grabado dos
canciones en los estudios de Sun Records, como regalo para su madre. Eran las baladas,
«My happiness» y «That’s when your heartaches begin». Después de esa sesión,
Sam Phillips (dueño de Sun Records) pidió a la recepcionista, que anotara el
nombre del cantante. La empleada añadió el comentario en la ficha personal del
chico: “Un buen cantante de baladas”.
Lo que si es cierto, es que “That’s all right” es el primer sencillo
lanzado por Elvis Presley & The Blue Moon Boys en julio de 1954. La canción
fue escrita por Arthur “Big Boy” Crudup; y
fue grabada en los estudios Sun, en Memphis.
Pero detrás de todo esto hay una buena y sonora historia por
descubrir.
Arthur Crudup era un músico de blues con cierto renombre en
la escena de Chicago. Había trabajado en el negocio de la música desde
principios de los años ‘40 y, para 1946 grabó para la RCA Victor, “That’s all
right mama” en formato de trío eléctrico, con guitarra, contrabajo y batería, algo
novedoso en una época donde aún prevalecían las formaciones acústicas. Si bien
ese registro no le significó un éxito personal, logró impresionar al joven
Presley.
Sun Records, originalmente llamado Memphis Recording Service,
abrió en enero de 1950. Su creador, Sam Phillips, lo concibió en principio como
un lugar para producir grabaciones de aficionados a un bajo costo, pero pronto
se transformó en el lugar donde todas las futuras figuras iban a buscar fama
con sus nuevas canciones: Ike Turner, B.B. King, Howlin’ Wolf entre otros, le
dieron al estudio ingresos suficientes como para poder seguir trabajando.
Para mediados de los 50, el Riddim and blues afroamericano crecía desde Chicago, donde,
desde los estudios Chess, Muddy Waters, Howlin’ Wolf, Little Walter y Etta
James, entre otros, eran las nuevas figuras.
Phillips buscaba un sonido revolucionario, “un blanco que
pudiera cantar como negro”.
En la búsqueda de alguien que, además, pudiera dar una
imagen nueva, desenfrenada, cuyo físico y actitud representaran las nuevas expresiones
de los jóvenes, recordó a aquel buen cantante de baladas.
En junio de 1954, organizó una sesión para aquél joven algo
tímido, pero que sin embargo, parecía tener aptitudes diferentes.
Los resultados no fueron lo que buscaba, por lo que decidió
convocar a dos músicos para acompañar al cantante: Winfield “Scotty” Moore en
la guitarra eléctrica y al contrabajista Bill Black. El encuentro entre los
tres, se dió el 5 de julio, pero parecía que iba a ser un nuevo fracaso hasta
que, en un alto en las pruebas de grabación, Elvis tomó su guitarra acústica y
se puso a cantar “That’s all right mama”. Black comenzó a marcar el
característico bajo de la música country mientras Moore hacía finger picking a
lo western swing en la guitarra eléctrica. Phillips los escuchó y preguntó que
hacían y ellos respondieron que no sabían y les sugirió volver a empezar el
tema entero mientras él grababa.
Había encontrado el sonido que buscaba: la perfecta mezcla
de blues y country.
Tres días más tarde, el productor le llevó una copia de la
grabación al popular DJ de Memphis Dewey Phillips, quien al pasarla en su
programa radial desató una ola de oyentes que llamaban constantemente
preguntando qué era eso. El éxito fue tal, que debieron pasar la grabación ¡14
veces!
Los oyentes estaban
convencidos de que se trataba de un afroamericano, no de un blanco.
A los pocos días, Phillips editó el sencillo bajo el número
de catálogo “Sun 209”. La etiqueta decía That’s All Right (omitiendo el “mama”
del título original).
El éxito fue masivo, y pronto Sun Records se vio desbordado
en la demanda de las tiendas de música por comprar más copias del sencillo (que
sólo en su primera tirada agotó 20 mil copias).
Finalmente, en febrero de 1955, vendió el contrato de
Presley en la cifra récord (para entonces) de 35 mil dólares al famoso Coronel Tom
Parker, quien se convirtió en manager del joven y lo hizo firmar con RCA
Victor.
Nacía el rock & roll
y que Elvis fuera blanco es un dato importante, teniendo en cuenta que
su forma de rock & roll era notablemente más negra que, por ejemplo, la de
Bill Haley que ya había sido un éxito con Rock Around The Clock. Elvis tenía,
sin dudas una cara muy atractiva para los cánones de la época. Se contoneaba,
era sensual y salvaje. Seguramente, el
rock & roll nació tras aquel “That’s all right” porque su cuerpo y su mente
adolescente lograron encajar en las formas musicales patentadas con
anterioridad por los músicos negros. “That’s all Right” abrió puertas a los
afroamericanos que de otra forma hubieran permanecido cerradas.
Sin embargo, existió cierto malestar en la creencia de que
los blancos robaron una idea musical ajena y luego se quedaron con el crédito.
Mientras tanto, para los jóvenes blancos de esa generación, lo impactante fue
cómo uno de los suyos podía encarnar tamaña rebelión, justamente, a partir de
una música que era propiedad de una parte discriminada de la sociedad.
Muchos pensaron que Elvis era apenas una cara bonita
cantando el ritmo del momento como lo habían sido muchas otras modas pasajeras.
Pero no, porque gracias al primer sencillo de Presley, el género derribó las
barreras de la segregación racial. El rock & roll pudo haber comenzado
antes, pero “That’s all right” significó una ruptura de orden, por eso cambió
la historia.

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