11 junio 2019


Como desde hacía años octubre era el mes esperado. El equipo trabajaba durante meses para que esos pocos días fueran de lo mejor, y esta vez no iba a ser diferente.
El equipo periodístico está formado por varios profesionales, pero sobre todo, amigos que realizan una planificación y trabajo anual para poder transmitir los Torneos Bonaerenses (usaremos este nombre porque con el tiempo ha ido cambiando, aunque todos seguimos usando el mismo). Para el que no lo sepa, son unos juegos culturales y deportivos en el que participan estudiantes y jubilados de toda la provincia de Buenos Aires, con sus diferentes etapas regionales y que tiene como instancia final, tres a cuatro días de competencia en la ciudad de Mar del Plata (La Perla del Atlántico, la principal ciudad balnearia del país).
Cada año en octubre, el equipo partía con rumbo a La Perla del Atlántico, recorriendo esos casi 500 kilómetros con enorme entusiasmo.
El viaje generalmente empezaba temprano, al amanecer. Pero ese día decidimos partir a medía noche, para llegar lo más temprano posible y recorrer un poco la ciudad.
Viajábamos en dos vehículos, cada uno con un piloto y un acompañante. Mate, música y llamadas telefónicas de unos a otros.
El amanecer nos encontró en el último tramo del recorrido. 
En el momento en que el cielo dejaba de ser ese velo negro salpicado de estrellas (en plena llanura pampeana, de noche, se pueden ver de manera espectacular), y se convertía en una mezcla de purpuras, rosas, rojos y azules varios, el reproductor del coche nos soltó esta canción.
INXS, Beautiful Girl.  Y todo pareció detenerse.
Porque ahí estaba todo lo que necesitábamos: la pampa, un cielo multicolor, el aroma del rocío de la mañana, una música mágica y amigos yendo a hacer lo que más les gusta.
En ese momento hicimos lo mejor que se puede hacer cuando esos elementos coinciden... Un buen silencio de amigos.

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