05 mayo 2024

 ¿Qué es el cajón?

Básicamente, es una caja de madera de unos 45 cm de altura por 30 cm en sus lados, con un orificio en su parte posterior, y que tiene una tapa frontal un poco más delgada que puede ser completamente pegada, o puede tener pegamento sólo hasta la mitad. A veces se le pone tornillos y otras se la deja suelta. Ha tenido varias modificaciones a lo largo del tiempo resultando luego en el cajón flamenco o los actuales cajones electroacústicos y electrónicos.

Es el único instrumento sobre el que su ejecutante se puede sentar, y se le saca sonido golpeando diferentes zonas de su tapa con las palmas, los dedos, los nudillos o el puño. Se le suelen poner diferentes tipos de elementos para acrecentar sus posibilidades sonoras.

Un poco de historia
Desde el siglo XVI, América comenzó a recibir esclavos provenientes de África. Generalmente estos eran de la costa subsahariana occidental del continente Africano como Guinea o Senegal, y llegaron con sus costumbres y tradiciones, entre estas, el toque del tambor. 
En algún punto de la historia, la Iglesia Católica prohíbe en el Virreinato del Perú, el uso de tambores, en parte por considerarlos un elemento de uso en ceremonias paganas y (probablemente sobre todo) para evitar la comunicación a distancia entre las comunidades de esclavos.
Para el año 1813 había desaparecido de los documentos virreinales , toda referencia al tambor, y los que se encontraban eran quemados. Pero eso no detuvo los bailes, los sonidos o las ceremonias. Y siendo  la percusión el factor principal y divino de toda música africana, los esclavos se vieron obligados a buscar instrumentos
Ante la prohibición de usar el tambor, durante el siglo XVII se uso cualquier elemento para producir sonido como las cucharas de madera, las sillas, las mesas, las cajitas de limosnas, calabazas o los cajones de madera en los que llegaban las mercaderías.
Los esclavos encontraron utilidad a los cajones que contenían las preciadas pertenencias de sus amos  europeos, y empiezan a usar esas sonoridades para reemplazar los tambores empleándolos así en sus ritos sagrados y en sus manifestaciones artísticas.
Perú declara la independencia en 1821 y la abolición de la esclavitud en 1854. Alrededor de 1850 es cuando empieza a haber referencias del cajón como instrumento musical en los ritmos afroperuanos, en la música criolla. Y aún no se había definido su forma actual, se usaba tanto vertical como horizontal.
Existe una imagen en el Album Sud Americano de Claudio Rebaglati que muestra un grupo de músicos y en el centro un cajonero afroperuano. 

Album Sud Americano (1870)
Detalle donde se ve al cajonero en el centro

Los otros cajones
Por razones similares, los esclavos de toda América han tenido que buscar algunos sustitutos para sus tambores. Por lo que podemos encontrar cajones también en Cuba o México. 
En México existe el Cajón de Tapeo o Cajón Tapeador, que es de la zona de Oaxaca y se utiliza en el Son de Tapeo.


Y en Cuba encontramos el Cajón Cubano


El instrumento de la música criolla

Como sucedió en todo el mundo, conquistadores y conquistados terminan mezclando usos y costumbres. Así nacieron las músicas criollas y el cajón se volvió el instrumento de percusión central en Perú, acompañando zamacuecas, marineras y otros ritmos nacientes en esa época


Un instrumento tradicional

Pasó el tiempo y el cajón se convirtió en un instrumento tradicional e infaltable dentro de la música peruana. 

En 1950, Chabuca Granda compone el vals La flor de la canela, que se convertiría en un éxito en 1954 en la versión de Los Chamas.


Tras el suceso que produce la canción, la popularidad de la cantautora comienza a crecer hasta lograr la fama internacional.
En la década de 1970, la artista enfoca su carrera al renacimiento de la música afroperuana, se rodea de interpretes del género y sumando elementos como el zapateo o el cajón, este último interpretado con maestría por Caitro Soto, uno de los grandes percusionistas del momento.


América reconquista el viejo mundo
A principios de la década de 1970, Paco de Lucia comienza a renovar sonidos en el flamenco y a acercarse a otros estilos como el jazz y la musical latinoamericana. Suma percusiones en su sexteto, dándole un color especial a su música. 


Luego del lanzamiento de su álbum Fuente y Caudal y el éxito de la canción Entre dos aguas, alcanza la fama internacional Esto lo lleva a viajar por el mundo y en 1977 llega a una fiesta que dieron en su honor en la embajada de España en Perú. 
En esta reunión se presenta Chabuca Granda y Caitro Soto con su cajón, al escucharlo Paco entiende que esa es su percusión y en ese mismo momento compra uno, se lo entrega a su percusionista Rubem Dantas y escriben una nueva página en la historia de la música flamenca.


Una pincelada del trabajo más moderno de Rubem


En estos años el cajón sufrió algunas modificaciones. Paco decía que el se enamoró del cajón porque su sonido grave era el de la planta del bailador y el agudo el del tacón, parecía hecho para eso. Pero además, en España se lo modificó agregándole cuerdas de guitarra, lo que le da un sonido agudo muy parecido al chasquido que hacen los guitarristas flamencos sobre las cuerdas.
Con el paso del tiempo el cajón fue llegando a los más jóvenes que comenzaban a mezclar las músicas que hacían fuera rock, pop, reggae o funk, con sus raíces españolas.
Grupos como Pata Negra o Ketama comienzan a moldear sonidos fusionados.


A mediados de la década de 1990, gracias a la popularidad que adquieren los conciertos acústicos del canal MTV, el cajón comienza a posicionarse como una buena opción a las congas o la batería. Sobre todo por costos y tamaño.


Con el paso del tiempo, su uso se fue extendiendo y finalmente el cajón fue reconocido oficialmente en el Perú como «Patrimonio Cultural de la Nación» el año 2001.

Y en el año 2002 hubo otro hito que probablemente ayudó a disparar al mundo el uso del cajón, y fue la presencia del ukelele en manos de Paul McCartney en el concierto tributo a George Harrison de 2002 y en una canción tan emblemática como Something.


Luego de esto se populariza el ukelele como instrumento de cuerda y el cajón como compañero ideal  (erróneamente la gente cree que por ser pequeños es más fácil tocarlos)

Pero entre todo esto, comienzan a aparecer grupos acústicos, que fusionan a la perfección varios estilos y que encuentran en el cajón un gran instrumento de percusión.


Jenny and the Mexicats es un gran ejemplo de fusión y que llegó al público internacional.


Hoy en día el cajón ha tenido algunas innovaciones, como los que ya vienen electroacústicos o los micrófonos y preamplificadores para la boca del cajón y así poder conectarlos directamente a un mixer sin tener que microfonear.


También algunas marcas sacaron algunas versiones de cajones electrónicos, como el EC-10 de Roland, con triggers y midi que permiten tener sonidos artificiales además del acústico.


Heidi es una gran percusionista y cantante:


Desde hace tiempo hay cajones hibridos que con el movimiento de un sencillo sistema interno pueden cambiar de peruano a flamenco, pero en el último tiempo una empresa española agregó parches en los laterales, que puede sumar la sonoridad de algunos tambores como puede ser un bongo o un derbake.


Hoy en día además existen muchísimos accesorios para cajón, desde pedales a cajones con diferentes sonoridades que casi pueden armarse como un set de batería. El mundo cajonero creció y se ganó un espacio dentro de cualquier estilo.










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